¿Revive Providencia?

¿Qué pensamos los residentes con respecto a “Quiero mi Barrio”? Que es una forma diferente de habitar la ciudad, que equilibra el tipo de relaciones que se dan entre vecinos con la calidad de los servicios, las calles y la infraestructura. Creemos se propone un “nuevo trato” entre las personas y el Estado que interrelacione la convivencia, los servicios y las obras físicas. Convivencia y participación se ven potenciadas con buena infraestructura, porque un barrio en que la gente se conoce se ayuda y se organiza, es un barrio que le va mejor y que sus vecinos reconocen como un barrio de calidad.

MÓNICA NUÑEZ (**)

En Providencia por estos días vivimos una gran paradoja bajo el alero del proyecto Mejoramiento de los Barrios de Chile. El proyecto que apunta a la recuperación de barrios como una forma de mejorar la calidad de vida de las personas y la recuperación de los espacios públicos, el equipamiento y el fortalecimiento del tejido social financiado por el MINVU/BID, ha seleccionado diversas comunas donde se están desarrollando programas de mejoramiento, por ejemplo Revive Santiago en la comuna de Santiago, el mejoramiento de los espacios públicos de Villa Portales o la intervención en la población Las Viñitas en Cerro Navia.

En Providencia, a través de “Revive Providencia” la Municipalidad ha hecho eco de la voracidad de las inmobiliarias autorizando cambios desafortunados en las últimas décadas, destruyendo la memoria arquitectónica sin ningún reparo y atención, como tampoco han resguardado – ¡o si quiera reaccionado! – a los deterioros en la salud de sus habitantes ante el impacto que estas producen en la ejecución de las obras.

En el barrio de Manuel Montt viejo, existen vestigios de un sector tradicional que conserva la fisonomía del Providencia familiar, austero, identificado a través de sus construcciones de mediados del siglo XX. Este lugar donde se respiraba un aire fresco, filtrado por los frondosos árboles y jardines que verdecen la avenida Andrés Bello, donde destacaban Don Juan de la pescadería, el atento personal de Pastelería Escarcha, la tienda de telas Gaymer, y los saludos entre sus vecinos. Todas estas memorias, hoy están en extinción por el denominado “progreso” según la mirada de algunos.

La voracidad inmobiliaria es destrucción sin límites, sostenedores de una economía que está sostenida por el ciclo de la voracidad constructiva/destructiva/constructiva, sin importar las personas que habitamos esos lugares, los lugares de encuentros, menos aún la vida de barrio.

Del antiguo barrio, queda poco, unos árboles añosos candidatos próximos a alguna tala indiscriminada realizada por las empresas contratistas de la Municipalidad o derribados por las constructoras. Espacios sombríos por el robo de la luz del sol de las inmobiliarias, entre los edificios. El pequeño comercio desaparecerá y las redes de cercanía y confianza también desaparecerán. Y aunque la densidad de habitantes se multiplica por diez o veinte, las calles están vacías. Calles fantasmas en sentido literal del término: sólo quedan apariciones post-mortem, almas en pena, restos espectrales de una vida anterior.

La alcaldesa Evelyn Matthei con gran algarabía señala: “sin duda la intervención de las Terrazas Pro serán un gran apoyo para la activación gastronómica. Esperamos que se sumen más obras para que los vecinos de los sectores que contempla el programa Revive Providencia, puedan disfrutar de la revitalización de su barrio”.  Palabras que hoy cimientan megaproyectos inmobiliarios para oficinas.

¿Qué pensamos los residentes con respecto a “Quiero mi Barrio”? Que es una forma diferente de habitar la ciudad, que equilibra el tipo de relaciones que se dan entre vecinos con la calidad de los servicios, las calles y la infraestructura. Creemos se propone un “nuevo trato” entre las personas y el Estado que interrelacione la convivencia, los servicios y las obras físicas. Convivencia y participación se ven potenciadas con buena infraestructura, porque un barrio en que la gente se conoce se ayuda y se organiza, es un barrio que le va mejor y que sus vecinos reconocen como un barrio de calidad.

En el sector de Manuel Montt con Providencia, Compañía de Seguros Confuturo S.A., encarga la demolición de la ex clínica Servet. En el lugar se encuentran trabajando grupo Sinergia, EBCO, Sinergia y FLESAN, todas empresas que se presentan ante la comunidad como parte del programa “Revive tu barrio”

La gran paradoja de Revive Providencia, en contraste con la Municipalidad de Providencia, a través de su Dirección de Obras de la Municipalidad otorgando permisos de demolición y construcción a mega proyectos. Acciones realizadas por empleados públicos que implícitamente están Matando nuestro barrio.

(**) Bibliotecóloga. Magister en Planificación Estratégica. Vecina de Providencia hace 19 años

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