Pese a su carácter autoritario era más fácil hablar con Labbé que con la actual administración

En esta semana tan especial, donde los chilenos y chilenas deberemos decidir sobre nuestro futuro, hemos querido sumarnos a un proceso de reflexión comunitaria. Para ello conversamos con María Eugenia Vergara, una dirigente social de larga y reconocida trayectoria en la comuna,integrante de Providencia Participa; quien, desde sus funciones, ha visto pasar a varios Alcaldes y Alcaldesas. La suya es una mirada a largo plazo, en la entrevista que sigue hay un potente llamado a escuchar a los vecinos y vecinas de nuestra comuna, también a respetar y considerar la función de las juntas de vecinos.

¿Cuál es tu relación con Providencia?

He vivido desde siempre en esta comuna, mi abuelo tuvo una casa en el Barrio Santa Beatriz, detrás del Mercado de Providencia. Yo nací, sin embargo, en unas casas de la población Juan Williams Noon, unas casas rojas que estaban en Manuel Montt con Las Lilas, calle que hoy conocemos con el nombre de Eliodoro Yañez. Mi padre compró después una casa en la calle Orden de Malta.

Nos contabas en otra oportunidad de que tu papá era comentarista deportivo …

Eso era como afición, en realidad el toda su vida trabajó en bancos, fue gerente y fundador del Banco Sudamericano. Antes estuvo en el Banco Alemán, pero ese cerró cuando Chile le declaró la guerra al final de la 2da Guerra Mundial….somos una familia  ligada a los albores de Providencia.

Y desde cuando este interés por las organizaciones sociales …

Desde muy chica, antes de tener siquiera derecho a voto recuerdo haber sido apoderado de la candidatura a Senador del Radical Luis Bossay, esa fue mi primera participación en una elección. Eso si, antes fui candidata a Vocal de la Fech por la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile ..

No te recibiste de abogada?

No pues, conocí a mi marido, me casé y planté todos los estudios, cosa de la que me arrepentí toda la vida…Le pasó a muchas mujeres en esa época, no tenías el aliciente ni facilidades para estudiar.

Además, a muchas mujeres les decían que para qué estudiaban si tenían quien las mantuviera. Como si el estudiar para las mujeres fuera un entretenimiento, no una profesión.

Es verdad. Nosotras éramos tres hermanas y creo que el mayor deseo de mi padre era que nos casáramos de una vez por todas. Porque ese era el horizonte que tenían las mujeres de la época. Para que hablar de otros ámbitos …

Como la política por ejemplo…

Desde el año 1949 pudimos votar, pero no te creas que con ello se terminaban los problemas. Yo recuerdo el bochinche que se armó cuando se eligió a María de la Cruz primera senadora de nuestra historia. O cuando Inés Henríquez se desempeñó como Intendente a o Diputada, para ellas fue muy difícil desempeñarse en esas funciones. En mi cabeza están todos esos hitos de la historia de la mujer chilena en la política.

AÑOS DE FORMACIÓN

María Eugenia ¿y cuándo comenzó esto de dedicarse a ser dirigente social?

En el periodo de la Alcaldesa, designada por Pinochet, Carmen Grez. Jubilé en la década del 80 y encontré mi espacio para hacer lo que me gustaba, es decir, tener contacto con la comunidad directamente. Siempre me interesó vivir en comunidad, donde todos los vecinos se conocen, hacen fiestas de barrio, en fin. Pero para que eso funcione es necesario trabajar en las condiciones mínimas de convivencia y ser dirigente social tiene que ver con aquello. En aquél entonces, saliendo ya de la Dictadura, los espacios de participación eran muy limitados. Hoy hay miles formas de participar pero, entonces, solo estaban las juntas de vecinos, intervenidas de una forma grosera por el poder político.

¿Las Juntas de Vecinos no eran electas?

No pues, en 1989 o 1990 se realizó la primera elección democrática luego de mucho tiempo. Y, entonces, nos presentamos unos vecinos y vecinas a la Directiva de la Junta Nº 15 y ganamos. Luego fui presidenta de esa junta de vecinos que abarca desde El Aguilucho hasta Tobalaba, ahí comenzó mi aprendizaje en esta participación comunitaria.

Quiero destacarlo, para mi esta función social es muy importante. Porque una junta de vecinos representa a un territorio y, lo más importante, a su gente. Eso es el Barrio, todo empieza y debe empezar desde ahí, desde la gente y el barrio que forman.

Se aprecia que la dirigencia vecinal en nuestra comuna tiene una larga historia de protagonismo en el quehacer de Providencia ¿eso se vio desde esos inicios o fue después?

Ha sido desde siempre. En la 15 presentamos a la Alcaldesa Carmen Grez una serie de peticiones que fueron escuchadas por ella. Siempre fue una mujer muy política y abierta, respetuosa de los vecinos, a su manera. También recuerdo haber levantado un primer petitorio que incluía la detención de las construcciones en altura en el entorno de la Plaza Dinamarca, lo acompañamos de una campaña muy significativa y, finalmente, la Alcaldesa acogió nuestra petición. Ese fue el germen del triunfo que obtuvimos, décadas después, cuando la Alcaldesa Josefa Errázuriz elaboró y sancionó un plan regulador para Providencia.  

Hablas del Aguilucho, pero ahora vives en otro sector ..

Así es, ahora resido en la Junta de Vecinos Nº8  de Pedro de Valdivia, nos cambiamos de casa y lo primero que hago es inscribirme en esta nueva organización. Al pasar unos años fui elegida Presidenta de acá también, por dos periodos consecutivos. Mirando hacia atrás ahora pienso que es como si toda la vida me la haya pasado participando en juntas de vecinos. (rìe)

NOS SENTIMOS EL PATIO TRASERO DE PROVIDENCIA

María Eugenia ¿qué señalarías como la principal demanda de ese sector hoy?

Yo creo que la principal preocupación de nuestros vecinos es la seguridad. Han proliferado en el sector, y entiendo que en otros barrios también, pequeños asaltos a las personas que caminan en la calle, o que están entrando o saliendo de algún negocio, el robo por sorpresa le dicen más técnicamente, sobre todo en la calle Lyon o Villaseca.

Últimamente, en menos de una semana, ha habido 2 asaltos a personas que vuelven a sus casas mientras entran su auto. En la calle Bustos y por Marchant Pereira, son asaltos a mano armada. Pero hay que precisar también que en estos barrios la gente no siempre denuncia estos delitos, en especial los robos a autos estacionados o de bicicletas, incluso desde el interior de los edificios. La gente tiene tan poca fe en la efectividad de sus denuncias, o encuentra que los robos son pequeños y no vale la pena gastar tanto tiempo en Carabineros haciendo la denuncia, que no lo hace. Y como sabes tú lo que no se denuncia no existe y entonces nos entregan a nosotros unos reportes de cifras en base a carabineros. Pero, estoy segura, que seguridad del municipio tiene unas cifras diferentes.

Me dijiste, alguna vez que había un sentimiento de abandono en cierto sector de tu barrio…

Hay una mirada poco cariñosa con el sector sur de nuestro barrio, nosotros le llamamos el patio trasero de Providencia. Es lo que queda al sur de Francisco Bilbao, se nota en la inseguridad y en el descuido de los jardines y árboles del sector. Las pocas veces que hemos recibido respuesta del municipio nos han dado a entender que no hay agua para mantener esas áreas verdes, de hecho las riegan tarde mal y nunca. El deterioro de la arboleda de Pedro de Valdivia desde la Plaza del mismo nombre al sur es evidente y nos preocupa.

Esa Plaza es muy extraña…

Esa es la gran pérdida patrimonial de este sector. Era una plaza preciosa, con una fuente al medio, un paseo de todos, una verdadera pausa. Pero el progreso la destrozó, la partieron en dos para facilitar el tránsito de las micros y perdimos los vecinos. Luego el metro la intervino para hacer su trazado y la estación, nos consultaron sobre ese diseño, pero Metro, al final, hizo lo que quiso. Hoy la vemos llena de mesas para los restaurantes que están en su rededor, entendemos que tengan que mantener sus negocios en esta pandemia, son nuestros vecinos y nos interesa que les vaya bien, pero nadie nos preguntó.

JUNTAS DE VECINOS, PANDEMIA Y POBREZA OCULTA

Nuestra política está al debe en la participación de las mujeres en ella, sin embargo, desde siempre ha habido una preeminencia de mujeres en la dirigencia social y en el territorio…

Si yo pienso que eso pasa porque todavía se cree que hay cosas que son para mujeres y otras que son para hombres. Quizás desde la mirada tradicional el preocuparse de la basura y el alumbrado es algo doméstico, quizás les parezca que todavía no es tan varonil. Se cree que las juntas de vecinos no son tan importantes, algo parecido piensa la autoridad que tampoco les da mucha importancia. Lo ven como una actividad pública de menos categoría, como para señoras que se juntan a tejer, porque no conocen lo que hacemos.

Se mira en menos…

Siempre, y en donde esté, resalto las atribuciones de las juntas de vecinos. Porque la gente cree que somos las de las canastas familiares, o lasque organizamos bingos para recolectar fondos. Si lo hacemos, buscamos la manera de hacer fondos de ayuda para los vecinos que más lo necesitan. Pero somos mucho más que eso, somos una institución reconocida por la ley y de mucha relevancia para la vida de todos en un territorio. Si tú tienes una junta de vecinos fuerte, preocupada de los temas del barrio o de la unidad vecinal, siempre será mucho mejor a no tenerla.

¿Desde la dirigencia social como se ha vivido esta pandemia?

Mira, mi experiencia en la pandemia ha sido súper difícil, porque esta comuna se siente como si todos fueran de la clase media alta, sin urgencias sociales, eso no es así. Varios de nosotros por muchos años hablamos de la pobreza disfrazada y justamente en esta pandemia nos tocó comprobar que no estábamos equivocadas. No sólo gente mayor, sino que también parejas jóvenes con niños pequeños y sin trabajo, sólo con el subsidio de cesantía. O matrimonios de edad media que estaban con trabajos estables y con hijos en la universidad que de la noche a la mañana lo perdieron todo, llenándose de deudas y compromisos impagos.

Hemos tratado, en el contexto de poca consideración que tenemos de parte del municipio, de canalizar la información y gestionar la ayuda hacia casos como estos. Últimamente, además, estamos recolectando recursos entre nuestros socios para ir en la ayuda para los casos más complicados.

Pero ha sido duro, la realidad supera lo que has pensado. Acá hay barrios tradicionales, con unas hermosas fachadas de casas y edificios, pero ignoras los dramas que están tras ellas. Tenemos una pequeña satisfacción, frente a tanto drama y en la medida de nuestras escasas posibilidades, de haber llegado ahí donde la municipalidad no llegó porque no poseen la visión total del barrio. Hay que considerar, en este caso, que hemos tenido, no sé cuatro Directores de Desarrollo Comunitario, con esa rotativa funcionaria es bien difícil que logren estar al tanto de la realidad del territorio.

¿Sienten que desde el Municipio no los ven a Uds. como interlocutores de la comunidad?

 No, no nos ven así. Mira lo que pasó con las cajas de ayuda en alimentos. Primero el Municipio las rechazó porque consideró que había comunas con más necesidad que Providencia. Luego cuando comenzamos a hacer los requerimientos se compraron algunas con los recursos municipales. Pero pidieron que fueran los propios vecinos, no a través nuestro, que hicieran el pedido. El resultado de ello fue una demora inexplicable para una necesidad tan urgente. Lo que vino después fue impresentable porque en la segunda entrega por parte del Gobierno aceptaron la ayuda y cientos de cajas fueron entregadas sin algún criterio razonable llegando a vecinos que, incluso, las devolvieron porque no las necesitaban. Eso es estar desconectado completamente del  territorio e ignorar el rol de las juntas de vecinos.

LOS COMITÉS DE ADMINISTRACIÓN NO REEMPLAZAN A LAS JUNTAS DE VECINOS

Cuando uno habla de juntas de vecinos uno, en la mente, las relaciona inmediatamente con casas, pero nuestra realidad hoy de cuenta de muchos vecinos que viven en edificios. Donde hay vecinos que se organizan también en Comités de Administración …

En la mayoría de los Comités de Administración hay un administrador rentado, pagado por la comunidad de vecinos y en el descansa la responsabilidad inmediata de las necesidades comunitarias. Generalmente este administrador no vive ni en el mismo edificio, no es vecino del barrio, no conocen el entorno donde está situada esa comunidad. Muchos de ellos recurren a nosotros por una serie de trámites o en búsqueda de información. Si quisieran postular a fondos públicos, por ejemplo, tienen que recurrir a nosotros incluso para ser sus representantes.

¿Hay una pugna entre los Comités y las Juntas de Vecinos?

En nuestro espacio no. Porque las tareas son distintas lo nuestro es un ámbito más general. Por hacer el símil, mientras el Comité de Administración se preocupa del jardín y las áreas comunes del edificio nosotros lo hacemos de parques y avenidas de la ciudad. Somos los representantes de todos los vecinos, así lo consigna la ley.

Lo pregunto porque esta administración pareciera privilegiar la interlocución de los vecinos vía estos comités, más que a través de las juntas de vecinos.

Eso es efectivo, tienen un catastro muy completo de los comités de administración de los edificios y se comunican directamente con ellos. En nuestras reuniones comunales de los dirigentes de las Juntas de Vecinos esa ha sido una de las quejas recurrentes. En Providencia somos 18 juntas de vecinos, todas muy activas y comprometidas, lo mínimo que queremos es respeto a nuestro trabajo y que se nos escuche.

Mira, a mí me tocó ser dirigente en tiempos del Alcalde Labbé , a pesar del carácter autoritario que todos conocemos, era más fácil comunicarse con él que con la actual administración. Porque instruía a todos los directores municipales que atendieran nuestras solicitudes y nos mantuvieran informados. Con él teníamos reuniones habituales, con esta Alcaldesa eso parece algo extraño.

EL FUTURO

Este próximo domingo tendremos el plebiscito constitucional de entrada al proceso constituyente, desde tu ámbito ¿tienes alguna expectativa de cambio con una nueva Constitución?

Lo que está claro es que la Constitución que tenemos no da para más. Tenemos que decir basta, necesitamos una Constitución nueva que garantice los derechos de las personas, donde las personas sean lo primero, no el espíritu economicista. Que garantice la existencia de un Estado donde la persona sea lo central.

¿Crees que nuestros vecinos comparten tus deseos?

Si, la única aprehensión que tengo con el plebiscito  es que la gente vaya a votar, porque esta comuna es de gente mayor y el clima que se ha instalado, desde el gobierno hacia abajo, no es favorable para que el adulto mayor concurra a votar.

 ¿Cómo ves Providencia hoy?

Ay, mira por lo pronto yo quisiera que pudiéramos recuperar algunas cosas que hemos perdido. Por ejemplo, esa pequeña biblioteca que estaba en la Plaza Pedro de Valdivia, era algo pequeña, un kiosco dirán algunos, pero era muy importante para nuestros vecinos lectores. Los adultos mayores leen mucho y les hace muy bien leer. Una vez que lo sacaron tratamos de armar nuestra propia biblioteca en la Junta de Vecinos, pero no es fácil y nunca recibimos apoyo municipal para hacerlo.

Han desaparecido, también, logros que conseguimos con Josefa Errázuriz como Alcaldesa. Por ejemplo, a la junta 13 le suprimieron el Centro Comunitario Bellavista; Montecarmelo paso a ser cualquier cosa menos lo que era, un lugar de exposiciones y vida cultural comunitaria maravilloso; se debe recuperar la oferta del Teatro Oriente, bien decaída desde antes de la Pandemia; extraños mucho el proyecto de Infante 1415 y quedó en nada la idea inicial de hacer un museo en El Castillito  Sermini de Infante y para que decir lo terrible del Museo Tajamares que hoy está bajo tierra.

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