Comuna, plebiscito y Constitución

Javier Insulza Merlet

Menos de 20 días quedan para que se realice el Plebiscito para dilucidar cuántas ganas tienen los chilenos de tener una nueva constitución nacida en democracia. Varios son los elementos que pueden destacarse de este proceso, pero al ser este un espacio que busca ir dirigido a lo comunal, parece oportuno concentrarse en la importancia que tiene el plebiscito desde lo local.

Cierto es que la definición del próximo 25 de octubre es sólo un primer paso, y que el que lo sigue, la potencial elección de constituyentes, se realizará a nivel distrital, pero no cabe duda que los efectos que de ahí emanen serán para todos los chilenos.

Los municipios también deben estar expectantes, puesto que cualquier decisión sobre el nuevo modelo de país que nos queramos dar, necesariamente afectará a las autoridades locales y el funcionamiento de estos espacios.

Providencia, además, es una comuna de muchos recursos y oportunidades que debe mirar con atención la propuesta para este nuevo Chile que esperamos comience a construirse a contar del 25 de octubre. Ello nos lleva a realizarnos una serie de preguntas que, más allá de la opinión de quien escribe, las respuestas necesariamente tienen que salir del debate constitucional que comience una vez se elija a los delegados a la convención que resulte electa.

La primera pregunta que me surge a propósito de lo que viene después del plebiscito es ¿qué esperamos de los cambios en educación?  Cierto es que la educación pública está en un proceso paulatino de desmunicipalización, el que ha avanzado, desde luego, no sin contratiempos, pero, además, con la dificultad que el proceso está encabezado por autoridades que no creen en él.

¿Qué tiene que ver esto con la comuna? ¡¡¡Mucho!!!

Los municipios han sido los sostenedores de los establecimientos educacionales de origen público y ello también ha marcado parte de la segregación y diferencias que se ven día a día nuestro país.  Decir que el nuevo modelo educativo es mejor o peor que el anterior hoy no tiene ningún asidero empírico, ello por cuanto la reforma aún no termina de implementarse en el país entero.

Providencia, además, es una comuna de muchos recursos y oportunidades que debe mirar con atención la propuesta para este nuevo Chile que esperamos comience a construirse a contar del 25 de octubre. Ello nos lleva a realizarnos una serie de preguntas que, más allá de la opinión de quien escribe, las respuestas necesariamente tienen que salir del debate constitucional que comience una vez se elija a los delegados a la convención que resulte electa.

Lo cierto es que nuestra comuna ha tenido por años a varios de los colegios públicos de carácter municipal mejor posicionados; sin embargo, eso no parece suficiente si lo que se quiere es “igualar la cancha”. La pregunta no está en la capacidad de tener colegios como el Liceo Lastarria, o el Carmela Carvajal; el punto es cómo hacemos que los niños de Puente Alto (por ejemplo) puedan gozar de esa buena educación sin tener que cruzar la ciudad completa ni que les deban decir que “quedan en lista de espera” por no ser de la comuna.

La educación no es el único tema en el que la nueva constitución tocará a los municipios. Hay otro que, quizás, hoy por hoy es el que más preocupa a los chilenos y que ha quedado claro que es uno de los más sensibles y sobre el que parece que la necesidad de igualar la cancha es muy urgente: Me refiero a la salud.  A estas alturas nadie cuestiona la existencia de la salud privada, ni tampoco niega avances ocurridos en democracia en torno al plan Auge, sin embargo, las diferencias en la atención parecen ser abismantes y en todo ello si juegan un rol importante los municipios. Sin ir más lejos, los centros de Salud Primaria son municipales.  Sobre el punto, no sé si es necesario preguntarse sobre la necesidad de un cambio de modelo en el sistema de salud, por uno en el que se asegure una atención digna a todas y todos. Cierto es que la situación por el Covid–19 es extraordinaria, pero también lo es que ella ha dejado al descubierto las ya antiguas dificultades de nuestro sistema de salud. 

Entonces, volviendo al origen de esta columna, los cambios en Salud, también importan a los municipios y Providencia NO está exento de ello y ha quedado en evidencia con la actual crisis sanitaria. Chile entero necesita un sistema de salud digno para todos; uno donde se respire la solidaridad y capacidad, y no que algunos lleguen ahí porque no tienen otras opciones.

Y si de seguridad hablamos, también ahí hay por donde hablar de constitución y municipios. Actualmente es conocida la crisis por la que pasa Carabineros de Chile, servicio que finalmente se complementa en las comunas con equipos de Seguridad ciudadana.  La actual situación muestra la necesidad de un cambio que no puede esperar a la nueva constitución, pero que esta última si la debe fortalecer.

Sobre esta misma área, por ejemplo, la necesidad comunal de que algo más que unos equipos de seguridad ciudadana circulen por los distintos sectores es más que clara. Desde luego, reformas de seguridad como la que necesita Carabineros de Chile (sin esperar cambio constitucional alguno) y que nos toca vivir como vecinos de Providencia semana a semana por los hechos que ocurren en Plaza Italia (hoy Plaza Dignidad para varios) dejan claro que los cambios deben ser de fondo.

Así las cosas, en menos de 20 días más se marcará muy seguramente el punto de partido de un nuevo sueño que vuelva a traer alegrías para todas y todos; uno en el que se vuelva a relevar como durante la mayor parte de los últimos 30 años la importancia de los Derechos Humanos, uno en el que podamos dar marcha a los sueños de cambiar un modelo: uno que parta en la mejora de salud y educación pública y de calidad para todos, desde luego, también para quienes vivimos y trabajamos en Providencia.

Comparte en tus redes sociales:

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *