En Providencia los costos de la crisis social se transfirieron al vecindario, sin consideración por los niños y niñas o sus familias.

Álvaro Ramis (Teólogo y Doctor en Filosofía), Rector de la Universidad de Humanismo Cristiano. Como vecino, además, le tocó vivir junto a muchas familias el impacto del estallido social. Del daño al barrio responsabiliza, principalmente, al dispositivo represivo y policial que trajo intranquilidad por meses a ese golpeado sector de Providencia

EL VECINO

¿Qué destacarías como lo bueno y lo malo de vivir en Providencia?

Desde 1995 que vivo en Providencia, he estado algunos periodos fuera de Chile pero siempre he vuelto a la comuna. Vivo a cuatro cuadras de la Universidad, una de las cosas que más me gusta es la escala humana de este entorno. Se preservó esa idea de mantener los barrios, establecer estándares de construcción en altura, para proteger a los vecinos, esa es una de las cosas que más me gusta de Providencia.

¿Y lo malo?

Todavía hay mucho que hacer, uno se pregunta, por ejemplo, con todos los recursos que se tienen en esta comuna como existe tanto exceso de cables aéreos, cómo no se tiene otro tipo de infraestructura, en fin. Esta es una comuna con una oferta de servicios óptimos, con solidez institucional, sin duda, pero eso no es suficiente. Falta calidez, amabilidad, hay carencias en la forma como la comuna acoge las demandas ciudadanas. A pesar de que se pueda ser eficiente falta humanidad y amabilidad, también una cierta proactividad para incorporar a los vecinos en las decisiones.

LA UNIVERSIDAD Y LA COMUNA

¿Cuál es la relación de la Universidad con la antigua Academia de Humanismo Cristiano?

La Universidad nace de la Academia de Humanismo Cristiano, creada en 1975 por el Cardenal Raúl Silva Henríquez. La Academia nace para rescatar a los cientos de profesores y académicos exonerados por la dictadura de la Universidad de Chile y la Universidad Católica. Desde esa entidad, entonces se articulan una serie de centros para mantener la investigación y defender, en un plano más académico la defensa y formación en derechos humanos. En 1988 la Academia se autonomiza y forma nuestra universidad que, de todas formas, responde a ese sello inicial.

¿Es una Universidad confesional?

No, es una universidad laica, pero su existencia no hubiese sido posible sin el apoyo del Cardenal y la Iglesia Católica. El apoyo inicial,  con personalidad jurídica de derecho pontificio le permitió a la Academia sobrevivir en tiempos de Dictadura. En 1988 dejamos de depender de la iglesia, somos una Universidad laica pero agradecida de la Iglesia Católica.

¿La Universidad y la comuna, por decirlo así, conversan?

Tenemos una presencia territorial importante en Providencia e intentamos relacionarnos, desde hace ya más de 20 años, con nuestro entorno. La sede de Condell fue, originalmente una sede de la Universidad de Chile, es una casa que tiene un valor patrimonial importante que tratamos de resguardar en lo que toca al patrimonio comunal. Era la sede de Economía de la Universidad de Chile hasta el golpe,  tuvo después un uso cuestionable y finalmente la retomamos nosotros para reconducirla a su origen que es la labor académica.

EL ESTALLIDO SOCIAL GOLPEÓ FUERTEMENTE A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

Álvaro la Universidad y su comunidad fue fuertemente afectada por la represión el el estallido social, todos recordamos la crueldad de lo vivido por Gustavo Gatica, Uds. estuvieron junto a él desde el primer día, ¿como ha evolucionado su reincorporación?

Estamos abordando nuestro compromiso con Gustavo Gatica en dos frentes. El primero educativo, reintegrándolo a las actividades lectivas, creo que en su caso se ha dado bien a pesar de la pandemia. Su condición, de tener una ceguera sobreviniente, es decir, de un estado que te obliga a aprender a hacer todo de nuevo, lo obliga a un doble aprendizaje a la vez: en materia académica siguiendo su carrera de sicología y aprendiendo a desenvolverse en lo cotidiano.

Lo otro es el frente judicial, que está siendo llevado por Carlos Gajardo pero que, además, ha tenido un compromiso claro de la Fiscalía por buscar la verdad. Y eso ya ha empezado a dar frutos y esperamos que la identificación del Teniente Coronel Crespo, como responsable de los hechos, nos permita arribar a un esclarecimiento de las consecuencias penales de sus actos. Pero nosotros pensamos que esto va más allá, es decir, la responsabilidad inmediata es de este oficial, pero también está la responsabilidad del alto mando de Carabineros que hasta ahora no la han asumido desde una perspectiva institucional. Tampoco las responsabilidades políticas de quienes han diseñado la estructura represiva de esos días

¿Hablamos de las autoridades políticas, ¿crees que su responsabilidad aún es una materia pendiente?

Efectivamente, lo que hicieron fue exacerbar la conflictividad y entrar en una lógica de enorme violencia que tiene efectos para la convivencia social hasta hoy.. El daño fue incluso al barrio, todas esas calles y pasajes, por el barrio Seminario, Bustamante, Marìa Luisa Santander, Juana de Lestonac; el costo que pagaron esas familias y la falta de criterio para instalar esos dispositivos represivos, sin los cuales no hubiera existido la dinámica incendiaria que debimos enfrentar. Los vecinos y vecinas de Providencia debemos reflexionar de cómo se abordó esta crisis social y cómo todos los costos se transfirieron al vecindario. sin tener ningún tipo de consideración por los niños y niñas y sus familias.

EL PLEBISCITO Y LA NUEVA CONSTITUCIÓN

¿Pareciera que el triunfo del Apruebo es innegable no?

No hay que confiarse, los resultados siempre están abiertos en una elección  y las elecciones se ganan con votos.

Bueno, de ganar el Apruebo, ¿Qué esperas que ocurra después?

Yo espero que sea un hito histórico, una manifestación de voluntad popular tan categórico que permita dar vuelta la página y salir de este callejón sin salida en que estamos. Todos, incluso hasta los partidarios del rechazo, saben que estamos en una crisis estructural. El crecimiento económico no es el que era y no podrá seguir siendo de la misma manera; hay que cambiar el patrón productivo, hay que crear otras condiciones para generar un salto en el desarrollo del país. Esta trampa de los países de ingreso medio  es real, Chile está en esa trampa. Otros países están avanzando y nosotros vamos quedando atrás.

Todos sabemos eso, las diferencias empiezan cuando decimos bueno ¿cómo salimos? La salida tiene que ser constitucional, buscando que crecimiento e igualdad no sean contradictorios.  Crecer sin un marco de legitimidad, sin la aceptación de ese crecimiento por parte de las personas nos lleva a situaciones como éstas. No se trata de decir sigamos en esto apretando tuercas y acelerador un poco más cuando las maquinas están sobrecalentadas. Eso lo que hace es llevarnos a este atolladero, el ajuste en el motor viene a ser el proceso constituyente

Una nueva constitución nos va a dar un marco para desarrollarnos en lo económico y productivo y, también, en lo político. Tenemos que buscar un equilibrio que permita repartir utilidades pero no sobre la base de distribuir miserias como ahora. La actual estructura del país, simplemente, no aguanta.

EL APORTE DE LA UNIVERSIDAD A LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO CHILE

¿Cuál es el compromiso de la universidad con este proceso?

Vamos a mantener la educación social o ciudadana en todos los niveles que podamos participar. Tanto internamente, para nuestra propia comunidad, como hacia afuera. Aportando con material educativo, cartillas por ejemplo; incluso preparando un podcast para reforzar la educación popular. Estamos tratando de buscar nuevas maneras para aportar en lo técnico, hay muchos elementos en donde las Universidades podemos aportar, sobretodo en aquellos núcleos de entrampamiento que se produzcan en esta discusión constitucional.

¿Y cuáles serían esos cuello de botella?

Por ejemplo en el tema medioambiental, reconociendo lo especifico de los territorios. En el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, a través del Centro de Investigación Intercultural en el que participamos con la Universidad Católica y la Universidad Diego Portales y que es un referente en la materia. Un Chile multicultural y plurinacional, es un desafío no solo para las y los miembros de las etnias, para los vecinos de Providencia por ejemplo, también debiera ser importante poder formar parte de una sociedad con una mayor riqueza cultural. Hay que pensarlo como una ganancia para todos y todas.

Finalmente, también podemos hacer aportes en el debate respeto a la igualdad de género o la diversidad sexual, eso también es parte de nuestro sello y pudiera es un área donde también queremos aportar.

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