La Alcaldesa está más preocupada de los matinales, de sus apariciones en TV y grabarse con el “zorro”.

Recogemos en este espacio el testimonio del vecino y Cientista Político Carlos Faras, que en las últimas semanas ha realizado una serie de denuncias en redes sociales por la violación de toda regla de distanciamiento social por parte de la AFP Modelo en nuestra comuna. La tardanza en el pago del 10% que la empresa ha tenido con sus afiliados generó numerosas aglomeraciones de personas. Cansado de tocar las puertas del municipio, y hacer llamados por redes sociales, la tarde de este lunes 24 de Agosto el profesional interpuso un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago. Les dejamos acá su reflexión

“Providencia tiene dos mundos, dos realidades. En el primer mundo hay vecinos que estudian en escuelas o carreras caras. Sin importar su calidad y rendimiento porque, gracias a los contactos y “redes”, gozarán de importantes cargos políticos y económicos. En este primer mundo un vecino con problemas se comunica por teléfono con su “amigo” o “contacto”, echando mano de esa antigua relación clientelar, de favores que van y vienen, y logrando una solución rápida y eficaz.

En Provdiencia también hay un segundo mundo, donde estamos los que estudiamos en escuelas públicas del municipio, somos primera generación de profesionales de familia, hijos de padres forjados en el rigor de los oficios y servicios. Permanentemente somos víctimas de trabajos precarios (con la actual epidemia reducidos al mínimo), ingresos medios o nulos y una cesantía (teniendo profesión) permanente. En este mundo no hay contactos, ni privilegios. Y se ocupan las vías institucionales y de conducto regular, la lenta burocracia administrativa municipal, que en esta ocasión demuestra absoluta ineptitud y negligencia.

En el segundo mundo se instala una sucursal de AFP Modelo. En el mismo barrio donde estalla la revolución del 18 de octubre del 2019 y cuya dinámica se hizo sentir en esa sucursal con intentos de vandalización. Comienza la epidemia y las cuarentenas, entonces a nuestro barrio se asoman otros actores y escenas que de tanto ocurrir se hicieron habituales: días, semanas y meses. Aglomeración, en altas cantidades de personas e incumpliendo todo protocolo sanitario. Esperando durante horas por ser atendidas, tratadas indignamente, de pie, haciendo filas; desesperadas por el trato degradante e inhumano. Colapsan emocionalmente, Carabineros las detiene, no hay igualdad ante la ley, Carabineros protege a la AFP y no a los ciudadanos.

El panorama habitual es ver vecinos reclamando por los gritos diarios de personas suplicando ser atendidas. Desmayos, más detenciones de personas por parte de Carabineros, la prensa, el show, el espectáculo, el horror. Inspectores del municipio cada 2 horas en promedio, ¿su eficacia? NULA. Fiscalización, lo mismo, nada. Se soluciona el problema un día, luego la semana entera filas alrededor de nuestra comunidad, personas esperando en escaleras y puertas de nuestro edificio. Gritos de nuevo, basura y desechos plásticos y biológicos, riesgo sanitario, focos de contagio del virus SARS-CoV-2. ¿Víctimas? Vecinos y afiliados de la AFP Modelo.

Los vecinos reclamamos por todas las vías institucionales y los afiliados hacen igual cosa.Comienza el desfile de agentes del Estado sin atribuciones. Se hace presente inspectores del municipio, carabineros, SEREMI de Salud, con todos hablo directa y personalmente; todos me indican NO tener atribuciones para fiscalizar, sancionar, ordenar, orientar o prohibir la acción de esta empresa privada. NADIE TIENE AUTORIDAD PARA FISCALIZAR, LA AFP SE MANDA SOLA.

Nos organizamos, pegamos carteles en AFP, ordenando filas en dirección distinta a las residenciales, nos envolvemos de cintas de peligro, para cerrar el paso de personas distintas a la comunidad, llamadas al municipio para sanitizar y limpiar. Autoridades brillan por su ausencia. Alcaldesa más preocupada de los matinales, las apariciones en TV y grabarse con el “zorro”.

Recurro a la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago para interponer un recurso de protección,como ciudadano afectado. Esperando que hayan ciudadanos que se identifiquen con esta lucha, para que la Corte intervenga ante la ineptitud, malicia y negligencia de privados y autoridades en resolver esta situación de manera oportuna, concreta y definitiva. Las personas son violentadas en sus derechos fundamentales, los mismos que están asegurados por la Constitución y la Carta de Derechos Humanos. Las personas merecen tener un trato digno y humanitario.

Esos vecinos del segundo mundo que nos atendemos en hospitales públicos y consultorios, sabemos lo que es esperar por horas por ser atendidos. Del trato indigno, de la discriminación, que los burócratas hacen padecer a los pobres. Pero lo que antes era completamente inaceptable moralmente, hoy aparte de eso, es sanitariamente perjudicial para la integridad física y psíquica de las personas.

Desde el 18 de octubre del 2019, sabemos que lo que antes era inaceptable moralmente, paso a ser intolerable socialmente, y desde marzo del 2020, además sabemos, que si continuamos tratando a las personas indignamente, estamos siendo cómplices de una política de exterminio deliberado en contra de seres humanos en Chile“.

Carlos Faras

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