Cajas de Alimentos repartidas con tincómetro

Estos días se han asignado, a diestra y siniestra, cajas de alimentos en los barrios de la comuna. Esta es la historia de la buena voluntad de nuestros vecinos y la desprolijidad del municipio de Providencia en la asignación de recursos fiscales.

Al principio de esta Pandemia la Alcaldesa y el Concejo de Providencia adoptaron la decisión de no aceptar las cajas de mercaderías suministradas por el Gobierno. Explicaron tal decisión en su deseo de que éstas llegaran a otras comunas, con más necesidades que la nuestra.

Sin embargo cuando al municipio se le hizo ver la demanda de varios vecinos por ayuda de este tipo, reparó en el error y señaló que se dispondrían de recursos municipales propios para satisfacer esta necesidad.

Con todo, la asignación de alimentos para vecinos de Providencia no fue con la eficiencia y oportunidad que se esperaba, a tono de un municipio con suficientes recursos humanos y financieros para este fin. Uno de los casos más emblemáticos a este respecto es el de los vecinos de El Aguilucho. Ellos organizaron cadenas de ayuda y denunciando por redes sociales el abandono del que eran objeto por parte de la autoridad comunal.

Para algunos la pandemia se extendió de forma inesperada, también para Evelyn Matthei. Ésta llegó a anunciar, junto a otras autoridades partidarias del Gobierno, que aplanábamos la curva, … que pronto dejaríamos atrás esta historia de urgencias y muertes.

A la par, la entrega de las cajas de mercadería a nivel nacional se volvió lenta y engorrosa. Registrándose en los medios múltiples testimonios de ineficiencia y utilización política.

Vino la segunda ola de entrega de alimentos y, esta vez, el municipio de Providencia aceptó el ofrecimiento del Gobierno. ¿El resultado? Hace ya unos 15 días se distribuyen tales ayudas por toda la comuna.

Sin embargo ha sorprendido el desorden e ineficiencia con que se realiza esta tarea. Son múltiples las denuncias de vecinos y vecinas que consignan el arribo de cajas sin haberlas solicitado, con enfado muchos de ellos y ellas dicen no necesitarlas.

Habla muy bien de los vecinos que rechazan estas ayudas, o las aceptan para donarlas directamente a familias, o grupos de familias, que organizan ollas comunes en la Región Metropolitana. Sin embargo habla muy mal de la responsabilidad de la Municipalidad de Providencia en el manejo de recursos y bienes públicos puestos a su resguardo.

Veamos. No soporta ningún estándar de focalización ni pertinencia el que brigadas de funcionarios hagan verdaderas “barridas” por los barrios de la comuna donde les “tinca” hay necesidades de alimentos.

El procedimiento es llegar a las casas directamente, o la conserjería respectiva, anunciando el arribo de la caja de mercaderías y preguntando al vecino o vecina si acepta o no tal ayuda y ….listo.

Vaya el concepto de eficiencia y profesionalismo.

El colmo de la desfachatez se produjo este lunes cuando una vecina, reclamando por este derroche y falta de focalización de recursos públicos, recibió una tranquilizadora respuesta desde la cuenta de Twitter: “Te comentamos que es el vecino quien decide si la recibe o la dona. Buenas tardes”.

Twitter Cajas de Alimentos Providencia

Olímpica respuesta, que responsabiliza a los vecinos y vecinas por el éxito y pertinencia de una medida de emergencia así, financiada con dineros de todas y todos los chilenos.

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